Qué es la energia solar

Qué es la energía solar y qué tipos existen

La energía solar es una energía de tipo renovable y, por tanto, inagotable. Se obtiene a partir de la radiación electromagnética del sol(luz, calor y rayos ultravioleta). Sirve para generar electricidad y calor de origen renovable.

Vivimos un momento clave de emergencia climática: cuidar la salud de nuestro planeta y el medioambiente debe considerarse un objetivo prioritario. En este sentido, la energía solar tiene un papel clave en la transición energética: ayuda a impulsar economías más limpias que mejoren el bienestar de las personas. Por supuesto, la energía solar contribuye a la sostenibilidad, la competitividad de las empresas y, además, genera empleo. Es por ello que resulta interesante e imprescindible conocer los tipos de energía solar para extender su uso como fuente de generación eléctrica.

¿Cómo se obtiene la energía solar?

La energía solar puede obtenerse a través de paneles o espejos, en forma de células solares fotovoltaicas o colectores térmicos.

  • Las células fotovoltaicas convierten la luz solar en electricidad: cuando la luz solar incide sobre los paneles solares, el inversor la transforma en energía eléctrica.
  • Los colectores solares térmicos absorben y concentran el calor del sol.
  • La energía solar también se puede aprovechar de forma pasiva con técnicas de arquitectura bioclimática.

¿Cuáles son los tipos de energía solar?

Podemos distinguir entre tres tipos de energía solar:

  1. La energía solar fotovoltaica: se utilizará para producir electricidad.
  2. La energía solar térmica: se utilizará como calefacción o para proporcionar agua caliente para uso higiénico, residencial o industrial.
  3. La energía solar pasiva: se aprovechará de forma directa de la luz del sol.
Qué es la energía solar y qué tipos existen

La energía fotovoltaica

La energía fotovoltaica es la fuente de energía que se genera cuando la radiación solar se transforma en electricidad de origen renovable. Cuando la luz solar incide sobre los paneles solares, el inversor la transforma en energía eléctrica. Este inversor además también contabiliza cuanta energía ha generado tu instalación. Los paneles solares pueden instalarse a nivel doméstico (en edificios y casas), o en forma de grandes instalaciones.

La energía solar puede utilizarse, almacenarse con baterías o compensarse en la factura de la luz, según las prioridades de cada consumidor. Las placas solares han democratizado el llamado autoconsumo energético: es decir, el hecho de hacer uso de tu propia energía para el consumo propio. El autoconsumo nos permite ser más amable con el medioambiente, lograr la independencia energética y un mayor ahorro.

La energía solar térmica

La energía solar térmica, también conocida como energía termosolar, convierte la energía del sol en calor, que posteriormente se usa como fuente de energía en el ámbito doméstico (caldear el hogar, cocinar o para su uso en higiene personal) como el industrial. En este caso, la energía solar se transforma en energía mecánica y, a partir de ella, en energía eléctrica.

Energía solar pasiva

La solar fotovoltaica y la solar térmica se consideran energías solares activas, ya que captan y procesan la energía solar a través de mecanismos y tecnologías diversos. La energía solar pasiva, por su parte, aprovecha la energía solar sin necesidad de ningún mecanismos ni tecnología. Se considera el método más antiguo de aprovechamiento de la radiación solar, consiste en aprovechar bien las propiedades que ofrece la vivienda, como por ejemplo:

  • La ubicación
  • La orientación de la vivienda o el edificio
  • El aislamiento
  • El tipo de cubiertas
  • Protecciones

Así, la energía solar pasiva se obtiene a través de la llamada arquitectura bioclimática. Esta consiste en el diseño de edificios eficientes. El objetivo de la arquitectura bioclimática es mantener el edificio cálido o refrescado (según la época del año) a través de la planificación de materiales de construcción, orientaciones, etc. De esta forma, reduciremos la necesidad de climatizar o iluminar la vivienda, además de mantener el edificio cálido durante la noche, o evitar un excesivo calor durante las horas de más sol.

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